Management sin decimales: contra la ciencia exacta

El primero de la clase se encuentra al peor en un Porsche. ¿Veo que te va bien la vida? Y contesta “sabes que no acabé el bachillerato, me puse a trabajar. He hecho de todo. Ahora tengo un negocio: compro a 100, vendo a 200, y con este pequeño 2% voy tirando”. Yo me pregunto: ¿qué fomentamos: el cálculo de porcentajes o el comprar a 100 y vender a 200?

 Un colega de marketing, cuyas clases precedían inmediatamente a la de matemáticas, cuando notaba a los alumnos excepcionalmente concentrados, sabía que a continuación tenían examen y repasaban. La matemática es el modelo de materia, de explicación, de ejercicio, de pregunta preguntable, y la forma de evaluar aceptable.

El paradigma matemático dificulta el sentido común de negocio. Siempre me acordaré de la presentación de un plan de empresa: una pescadería. Estaba elaborado, tenía estrategia de marketing, plan de recursos humanos y constitución jurídica. Pero eché en falta la política de precios y así lo subrayé. Ante mi insistencia, los alumnos perplejos respondieron: nos han enseñado que el precio lo ponía el mercado.

El fundador del management decía: “nadie niega que las matemáticas son una rama importante de la enseñanza. Pero no hay que perder de vista el sentido de la medida. La filosofía, la literatura, la historia natural, la química, son también grandes factores de progreso social; ¿se extrae de ello el pretexto para imponer a nuestros futuros ingenieros muchos años de forzada cultura de estas materias? Se abusa de la matemática en la creencia de que cuanto más se domina tanto más se es apto para el gobierno de los negocios. Mi experiencia me ha enseñado que el empleo de las matemáticas superiores es nulo en el gobierno de los negocio.” (Fayol, 1916).

Yo defiendo las matemáticas aproximadas. La planificación exacta nunca se cumple. La verdad está en la rectificación y la replanificación. Hay que recuperar el sentido del orden de magnitud. ¿Vale la pena un sistema de costes para descubrir que el ladrillo cuesta 123 en lugar de 100, si lo venderemos a 2.000; pasar 10 minutos discutiendo un retraso de 5, o rellenar un impreso para solicitar otro?

Si los arquitectos construyeran los edificios como los ingenieros hacen sus cálculos, el primer pájaro carpintero acabaría con la entera civilización. Suerte, que al final todo lo multiplicamos por el 2%. Ninguna decisión significativa depende de un 10%: ¿cambiaríamos por ello de proveedor? (El problema de la energía nuclear es decidir con un horizonte demasiado largo para lo que sabemos).

Importa lo que dicen los números. Hacerles hablar –como propongo en mi tesis. ¿Tiene sentido que mi hija saque un 7,3 en la segunda evaluación de la asignatura de lengua, o que la distancia entre niveles de la competencia “empatía” sea cuadrática en vez de lineal? –caso real de empresa seria. No importa tanto si el incremento salarial es del 8 o del 16%, pero sí importa que a mi cargante compañero le suban una décima más.

Dar números exactos es siempre lo más fácil. El día que dejemos los decimales –por ejemplo- el maestro de mi hija tendrá que buscar novelas para que coja hábito de lectura. El día que dejemos los decimales tendremos que tener el coraje de reconocer que un trabajador es lento, rígido u orgulloso.

Mintzberg denuncia la academización de las escuelas de negocio. El problema es el modelo, dependiente de la economía. Se transmite un peligroso concepto de directivo que padece numeritis. Se cree que la empresa puede medirse sólo en números, cuando en la cuenta de resultados acaban contando más los intangibles: la fe en el trabajo no se mide en números.

¿Cómo valorar que el jefe es nuevo?, ¿qué pérdida supone meses de rumores de fusión? o ¿que el inventor de Bratz abandone Mattel o Steve Jobs Apple? Los números son objeto de culto. Los decimales crean una ilusión de objetividad: una cifra exacta nadie la discute.

Escuchemos la voz de El Principito “A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial. No se les ocurre preguntar: “¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?” En cambio preguntan: “¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?” Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos: “He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado”, jamás llegarán a imaginarse cómo es. Es preciso decirles: “He visto una casa que vale cien mil pesos”. Entonces exclaman entusiasmados: “¡Oh, qué preciosa es!” (…) Nosotros, que sabemos comprender la vida, nos burlamos tranquilamente de los números”.

La esencia de la dirección es la ciencia política -como defiende Valero– por encima de saberes como la producción o contabilidad. El razonamiento político (discurso, consensos, instituciones) debe dominar la mente y estudios del directivo. La matemática es un instrumento, toda la que es necesaria para dirigir –decía irónico- es sumar, restar, multiplicar y dividir, y si eres rápido multiplicando puedes olvidarte hasta de dividir. Por eso, como director del IESE, advertía que si se le acercaba un profesor con una derivada, sería despedido inmediatamente.

¡Qué pena dan esos políticos que nos gobiernan con decimales! ¿Gobiernan realmente? Ya dijo Aristóteles que los jóvenes pueden ser buenos matemáticos, pero no buenos políticos. Es preciso redescubrir la política y la empresa con horizonte, que la cifra no nos impida ver el bosque.

Este fin de semana me encontré con un mal alumno de hace años. Ahora es directivo y un gran vendedor –se excusaba por ello. Yo pensé que sintonizaría con Antonio Valero: que podría personificar la anécdota del 2%, que era como le gustaba abrir los programas para directivos de la que era (es?) la mejor escuela de negocios de Europa.

71 comentarios sobre “Management sin decimales: contra la ciencia exacta

  1. Gracias por hacerme reflexionar….
    ¿Quizás es por eso que abundan ejecutivos que dirigen sus organizaciones en base al “excel”?. He visto a verdaderos maestros tomar decisiones en base a una hoja de cálculo casi en “3D”…..pero sin tener ni idea de lo que ocurre en su mercado, sin saber cuales son las expectativas de compra de sus clientes, sin conocer el estado anímico de su red comercial, etc…..
    Los números nos dan seguridad, nos “amparan” en nuestras tomas de decisiones y nos ayudan a justificar decisiones difíciles, pero en ningún caso, sustituirán nuestro sentido común, nuestra experiencia y nuestro experise gestionando recursos humanos. Un saludo.

  2. Gabriel, brillante. “Una cifra exacta nadie la discute”. Añado: en cualquier discusión como tartamudes con el dato exacto, pierdes toda credibilidad.

    1. Añado: en cualquier discusión como tartamudes con el dato exacto, pierdes toda credibilidad.

      Alvaro, con tu permiso en esto ultimo discrepo un poco, ademas el papel lo aguanta todo, q pasa si tartamudeas???, entramos en un territorio delicado, y “peligroso”……LAS PERSONAS.

      Un saludo.

      Juan Framis de Mena

  3. Absolutamente de acuerdo sobre la estupidez numérica existente. Los directivos tienen una necesidad enorme de tener sensación de control, el miedo al fallo inunda las organizaciones y los números son algo tangible a lo que agarrarse para sentirse cómodo. Sólo los valientes se arriesgan a tomar decisiones a palmos, con números que son difíciles de defender hacia arriba por sus imprecisiones, pero con la certeza basada en nuestra intuición, que recoge mucha más información que cualquier número, de que estamos haciendo lo correcto.

    Un abrazo:

    Fernando

  4. Excelente artículo y buena reflexión
    “Quien gestione una empresa basándose solo en cifras visibles, con el tiempo no tendrá empresa que gestionar ni cifras de las que preocuparse”
    W. Edwards Deming “Out of the Crisis”, 1982 cap. 3 – p.121

  5. Excelente comentario sobre las matemáticas y los negocios. Mi gran sorpresa como ingeniero experto en costos ha sido descubrir que las cosas valen lo que te dan por ella no lo que te costó producirla!
    Felicidades

  6. Un fondo de inversión poderoso en la Argentina despidió a los Maestros Heladeros de la recién adquirida cadena mas importante de Buenos Aires, porque la cantidad de chocolate que utilizaban perjudicaba su EBDIT. Al año entró en concurso de acreedores motivado por la caída estrepitosa en las ventas, dado que los clientes empezaron a concurrir a una nueva cadena donde casualmente trabajaban los Maestros Heladeros echados

    1. El ejemplo no puede ser más claro. Los números son la consecuencia de cosas que están más allá de ellos. Quizá no del todo en el sector financiero, que nos domina y aquí está el problema. Ya he utilizado tu ejemplo en una entrevista. Muchas gracias.

  7. No sé en qué % estoy de acuerdo con tu post, por que me ha frenado su lectura el error que deslizas en el primer párrafo: porque, si compra a 100 y vende a 200, no va “tirando con un pequeño 2%”, si no con un nada despreciable 100%.

    ¿O se trata de un gazapo intencionado, en línea con la temática que abordas?

  8. Aunque quizás, la reflexión te lleve a preguntarte cómo se es más feliz en esta vida si conduciendo porsches o sabiendo que (200-100)/100=100%

  9. Excelente reflexión, Gabriel. Para quitar el mito de la precisión a los números y hacer que nos fijemos en lo importante, te sugiero una regla:
    En términos generales, para calibrar el orden de magnitud de un número, es suficiente con que la suma de cifras enteras y decimales sea igual a 3. Es decir, 183 , 18,3 , 1,83 ó 0,183 nos aportan suficiente información; no les hacen falta más decimales.
    Y sobre los Exceloinómanos, no puedo estar más de acuerdo…

  10. Una vez leída la reflexión, y estando de acuerdo en lo básico de sus afirmaciones, me queda una duda importante.

    Desconozco si Steve Jobs – por seguir en la linea del post- es del estilo Excelófilo o no, aunque puedo intuir que Apple podría sobrevivir a su jubilación, al menos en el medio plazo. Ahora bien, cuando un empresario individual reúne todas las características políticas de las que hablas, amén de ser un líder nato capaz de generar auténtica devoción entre sus empleados (obviamente hablo de alguien real); ¿como se gestiona una sucesión sin consecuencias casi inmediatas?

    Dicho en otros términos, ante un empresario o directivo nato (quizá mejor intuitivo), ¿como gestionas -minimizando las pérdidas a todos los niveles- su retirada? ¿No nos sentimos todos mas seguros frente a alguien que basa sus decisiones en números, y no en “pálpitos” que -para ayudar un poco- casi nunca le fallan?

    1. Importantes cuestiones planteas. Es verdad que tras el emprendedor promotor, suele venir una etapa más preocupada por mantener y allí los números son esenciales. Pero a medio plazo cada generación debe volver a reinventar la empresa. Redescubrir su inspiración. Si no el tiempo jugará en contra.

  11. Hola Gabriel, comparto muchas de tus reflexiones. Hace ya tiempo que mantengo que los números sirven para cuantificar la magnitud de los problemas y decisiones, pero no justifican la decisión en si misma. Por lo menos de manera absoluta.

    Un saludo

    1. No quiero dejar de hacer un homenaje, a propósito de tu comentario, al profesor del iese Manolo Velilla: los números hay que hacerlos, para tenerlos hechos. Pero luego la decisión siempre la toma la persona: libre y responsablemente: de ahí el canguelis. Gracias.

  12. Vaya…sí que es cierto ue las matemáticas miden el pasado, pero nunca predecirán el futuro. Parrafrasenado un anuncio de bebidas refrescantes:”El ser humano es extraordinario”.

    Gracias por la reflexión Gabriel.

      1. Hola Gabriel, o no me he explicado bien o yo no te he entendido a tí…lo que yo había dicho se resume más bien al revés, todo matemático tendría que rodearse de profetas. Aunque más que profetas yo diría que de conocedores de personas.

  13. Excelente artículo
    Como decía no sé quén (creo que Ackoff) cuando los Managers no saben medir lo que quiere acaban queriendo lo que pueden medir.
    Detras de la gestión por números se esconde la ignorancia de la realidad.

  14. Que alivio leer este artículo y todos los comentarios! Empezaba a pensar que irremediablemente tenía que asistir a un curso de excell avanzado para continuar mi progresión como profesional, pero pensandolo mejor confiaré en el sentido común y el conocimiento de la realidad

  15. Los números, en el mundo del management, no pertenecen a las matemáticas, sino a la fe.

    La fe es lo que proporciona algo de seguridad frente a la inmensidad del Universo, a la ansiedad que supone el vacío post mortem, que sirve de apoyo en los momentos en que desborda la incertidumbre, que hace pensar que existe algo superior a nuestras limitaciones humanas, algo que impulsa a seguir adelante cuando no tenemos gran cosa a que agarrarnos.

    Estos son los números para los managers. Si les quitamos sus queridas decimales, son como un sacerdota con los hábitos colgados. Van perdidos en la niebla, y toda la incertidumbre del mundo les cae encima.

    1. Al final resultará que todo es fe (seguridad sobre la capacidad y la buena disposición) los numeros son poco más que un rito litúrgico de ella, como tantas veces se demuestra. Michel otra vez das en el clavo del fondo.

  16. Los “intangibles”, ahí está el meollo del asunto de las empresas modernas. Pero claro los “intangibles” producen vértigo a los racionalistas lógicos, que se apoyan en formalidades exactas, y se sienten perdidos en la sugerente inmensidad de todo aquello que no es cuantificable. Pero hay que recordar, que “las ideas claras y distintas” cartesianas en la complejidad del mundo de los seres humanos, es una pretensión imposible, pues las personas no son robots programados. Ahí es donde se abre el nuevo horizonte de las inteligencias múltiples.

    1. Gracies Lluís por tu comentario que no puedo estar más de acuerdo. El cartesianismo es un intento (imposible) de los tímidos para eludir poner las narices (por no decir otro órgano) a la hora de tomar decisiones.

  17. Un poco de “por favor” con los perfiles “analíticos”. Si dejamos la toma de decisiones en manos de los creativos (que son unos inconstantes) y de los emprendedores (que son unos lanzados y que van ” a palmos” ) la bofetada puede ser mayúscula.
    Bromas a parte, en todos los equipos debe haber de todo y por tanto benditos sean los perfiles perfeccionistas y reflexivos que pretenden que para tomar una decisión hay que cargarse de información hasta llegar a colapsarse (del análisis … a la parálisis). Estos perfiles “fuerzan” a los más lanzados a reflexionar “un poco más” de lo que lo hubiesen hecho si hubiesen estado solos y solo por esto ya es bueno que existan. El problema es que quien tenga que tomar decisiones sea un “analítico” incapaz de asumir riesgos de la misma forma que es un problema si quien toma decisiones es un emprendedor lanzado que no escucha a los “analíticos”. Bienvenidos los equipos mixtos, un voto por la ley de la igualdad (entre analíticos y emprendedores).

    1. Es importante reivindicar también al analítico. Josep Pla decía “la política sin ideologia es burocracia gris, pero sin números es demagogia”. La cabeza en el cielo y los pies bien en la tierra. Viva por el equilibrio creador. Gracias por tu comentario.

  18. Excelente artículo para decisiones estratégicas. Creo que este efecto “excel” se replica en el efecto “powerpoint”. ¿Los directivos de hoy en día no saben entender las propuestas y tomas decisiones si no tienen un ppt?

    Un saludo.

  19. De todas formas, estando de acuerdo con el fondo del asunto, discreparía del que interprete de este artículo que el rigor o la precisión no son importantes. Sinceramente, creo que los porcentajes hay que calcularlos bien siempre y con decimales. También creo que es bueno que los alumnos sepan cual es la forma correcta de calcularlos y cuales pueden ser las interpretaciones que puden hacer de los resultados. Otra cosa es que utlicemos esas cifras para tomar decisiones de manera automática. Mi experiencia personal es que he visto mucho más a menudo a directivos que, sin tener ni la más mínima idea de lo que dicen las cifras – sin el más mínimo rigor – toman una decisión, y luego buscan las cifras que le ayuden a justificarla (incluso algunos las manipulan), que lo contrario …

    Un saludo

    1. Efectivamente. El número es el arma, el recurso el argumento. Pero el pobre necesita interpretación: virtuosa o viciosa como dices. He vivido reuniones de altos directivos que les dan tantos números que dejan de pensar en ninguno.

    1. Guillermo tenía pendiente de contestarte este mail, que hacía referencia a mi penultimo post. De todas formas se puede hacer extensible al último. Estaría encantado de poder reproducirlos en TDD, dónde sabes que colaboré en mi época de Andersen. Un saludo intenso.

  20. Felicidades por el artículo y por el debate posterior. Es una reflexión muy interesante sobre el equilibrio, al que sin embargo creo que se debe llegar en un orden determinado: 1º conocer los números, 2º superarlos. Pero despreciar los números sin conocerlos es ignorancia y riesgo.

    1. De acuerdo. A los de RRHH les han faltado más números que sobrado. El problema es que los decimales hacen perder el sentido de números redondos, gruesos, del orden de cifras. ¿Sabemos el PIB de España en números gruesos? ¿Y el de Alemania? Yo estudié un doctorado en economía y no me lo enseñaron.

  21. Gabriel: Muchas gracias por compartir este gran artículo. Estoy totalmente de acuerdo, hay que dar paso a la gestión a través de las cualidades humanistas y, sin dejar de considerar las matematicas como herrramienta, desterrarlas del eje de gobierno. En mi trabajo necesitamos reaprender sobre gestión pues en la industria de la consultoria el management esta dominado por la gestion matematica. El resultado con las nuevas generaciones de consultores es que tenemos altos indices de rotacion de personal.
    Mucho exito y muchos años de talento compartido para ti.

    ¡Saludos afectuosos desde Mexico!

    Anali

    1. Es muy significativo ver quién llega a la cúspide en cada organización: el vendedor, el impulsor… cuando llega el que sólo sabe contar hemos llegado a una etapa de decadencia. Gracias por tu comentarios.

  22. No cabe duda que medir es fundamental. Pero como decía Machado, sólo los necios confunden precio con valor. En un mundo donde apenas hay tiempo para reflexionar sobre las decisiones se tiende a utilizar el precio para medir el valor de las cosas.
    Quizás por eso hasta los más ‘listos’ se han encontrado con pufos entre sus cuentas.
    Al margen de todo, la reflexión que haces es fundamental. Gracias por compartirla.

    1. Araceli, lo has dicho muy bien. Aunque parezca lo contrario los números son lo más simple y también lo más pobre. Una solución de compromiso para evitar el pensar en muchos casos. Esto también debería aplicarse a los políticos. gracias por tu comentario.

  23. La fábula de los tres hermanos de Silvio Rodriguez. El “mas grande” para no equivocarse o errar anduvo esclavo de la precaución obsesionado con no tropezar con las piedras del camino, no veía el horizonte y no podía avanzar. El “del medio” no podía ver el hoyo que vencía a su piés, sólo miraba el horizonte y tropezaba y caía constantemente al no ver las piedras del camino y tampoco “llego”. El pequeño levaba “una pupila arriba y la otra en el andar”. Ojo en el camino y ojo en el porvenir, entre el estar i el ir. El pequeño anduvo lejos en la vereda. “Oye me esto y dime lo que piensa tú”.

  24. Hola Gabriel,

    Me ha gustado mucho tu reflexión y comparto la práctica totalidad de los comentarios al artículo, desde luego que todo extremo es malo y por supuesto analizar es importante sobre todo desde el punto de vista de que te hace consciente, en tu empresa y en lo personal, de lo que has hecho hasta el momento y de los resultados que has obtenido.

    Aun así y nombrando también al Principito: ” lo esencial es invisible a los ojos”. Cuantas veces cambiarían los resultados y “los números, las matemáticas” si nos preguntásemos por lo esencial y en base a esto, tomásemos las decisiones.

    1. El papel relativo de las matemáticas y las cualidades de las personas es metodológico. Los numeros siempre cuentan lo que ellos mismos no han creado. Al final lo invisible acaba siendo visible. Gracias por tu comentario. NOs vemos el miércoles en Zaragoza?

      1. Es así, lo mejor es hacer visible aquello que es invisible (lo esencial), lo que ocurre es que a veces el ruido….

        Sí, nos vemos el miércoles en Zaragoza. Un abrazo.

  25. Completamente de acuerdo en que si dependemos de los decimales para estimar si acertamos con nuestro negocio o no tenemos mucha probabilidad de fallar la estimacion por no tener todos los datos de la ecuacion.
    A esta reflexion añadiria algo que nuestro amigo hace inconscientemente: tener en cuenta tambien el valor absoluto del resultado. No es tan importante ganar un 200% de un solo caramelo como un 3% de un transatlantico.
    Se debe equilibrar el resultado esperado y la necesidad de la precision.

    1. Pues más de uno me ha comentado -soto voce- que el porcentaje estaba mal calculado. Lo curioso es qeu gente con MBA se equivoca en los porcentajes. La matemática superior esconde la inferior.

  26. …pues yo hoy pensaba, en la satisfacción que tuve al ver los ojos de la que supe que iba a ser mi mujer… y en la que tengo cuando la miro de aquella manera, o la que tendré cuando…

    y también pensaba en lo que me gustó el crujir de las patatas chips, la primera vez que las probé, onduladas todas ellas, entre mis dientes, y otra , y otra más … como el anuncio ese de ¡a que no puedes comerte solo una!

    Si fueramos poetas, describiríamos a ritmo de verso todo aquello que pensamos y sentimos, si fueramos pintores…pues eso pintaríamos y también sería bello …El matemático se inventó las derivadas para el mismo caso y exactamente diría lo mismo.

    ¿porqué la gente se asusta tanto cuando ve un número?

  27. LO IMPORTANTE NO ES EL NÚMERO SINO LA ACTITUD FRENTE AL NÚMERO

    Vender zapatos en Africa

    Una empresa fabricante de zapatos envió un representante al África para abrir un nuevo mercado. Cuando el viajante volvío a la empresa un mes después, su informe era totalmente negativo.

    – En África casi todos van descalzos.
    – Por lo tanto no vamos a vender nada.

    La dirección de la empresa, que no se dejó desmotivar por la mala noticia, envió un segundo representante a África para averiguar que es lo que pasaba. Cuando éste volvió, un mes después, elaboró un informe bien distinto.

    – ¡Estamos de enhorabuena, señores!
    – En aquel continente nadie tiene zapatos.
    – ¡Tenemos todo un mercado para abrir!

  28. Los números son un elemento instrumental para conocer la realidad. El problema es que con frecuencia, los números se convierten per se en el objetivo de la actividad, de la misma forma que las normas se convierten en un objetivo en sí mismas en las organizaciones burocratizadas. Cuando los números pierden su carácter de instrumento, dejan de ser útiles y se convierten en un estorbo que dificulta el desarrollo de las tareas.
    La realidad compleja no nos permite trabajar con eficiencia sin números; pero construir una realidad a partir de números desvinculados con los hechos es una mala idea, por muy fácil que sea obtener y manejar esos números.

  29. Soy Profesor Mercantil por una E.P. de C. provinciana. Soy empresario (¿qué es ser emprendedor?) Conocí el Plan de Estabilización del 59 y no quisiera jubilarme sin sacar a mi empresa de la actual crisis. Me he emocionado leyendole a usted, D. Gabriel, porque he visto mis pensamientos en letra impresa. Por cierto, mis saludos a los que no entienden lo del 2 % …

  30. Buena reflexión, el peor dolor de cabeza como emprendedor, y empresario, no ha sido inventar lo inimaginable, desarrollarlo, venderlo, ha sido hablar y hacerle entender a un analista bancario, que era un buen producto, y estoy deacuerdo en una cosa importante, de entrada las matemáticas no sobn exactas, partiendo de esa base, yo diría que no son tan seguras como nos las venden, mi experiencia me lleva a asegurar que las miradas, el trato personal, y la capacidad de la persona, es mucho mas importante que cualquier numero de un papel que a priori lo hacemos dios, al final la capacidad camaleónica del emprendedor es lo que puede llevar al éxito, hay que apostar por la intuición, y escuchar a los que creemos inferiores, la mayoría de veces nos enseñan mucho mas de lo que pensamos, los grandes triunfadores como stef, no miravan las matemáticas, porque quien podía saber el impacto que iba a tener su proyecto……. yo diría que el lo intuia, pero fue el primer sorprendido, y sobretodo IBM. eLLOS SI USAVAN MATEMATICAS PURAS Y NO VIERON LO QUE TENIAN DELANTE POR PREPOTENCIA NUMERICA.

    1. Què comentario más elaborado y acertado: criterios que suelen diferir. Me acuerdo de cómo los directores de sucursales bancarias me explicaban trucos para engañar a la máquina cuando ellos estaban seguros qeu alguien era solvente, aunque los indicadores numericos decían lo contrario. Por otro lado, siempre me ha hecho gracia, como los grandes blufes empresariales, tenían los números siempre en regla.

      Ayer aparecía un mega-ministro discutiendo una décima (que es una milésima en realidad porque es un %) ante la opinión pública: Com deia en Capri: estem completament desemparats.

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